En el mundo profesional y en el académico, existe la necesidad creciente de redactar informes en inglés. En estas situaciones, muchas personas se encuentran con una doble dificultad: no solo tienen que expresarse correctamente en inglés, sino que tienen que ser capaces de escribir un texto coherente, conciso y bien estructurado.
Redactar correctamente no es tarea sencilla, incluso en el idioma propio, como comentamos en una entrega anterior. En muchos casos, un curso breve de técnicas de redacción puede resultar útil para quienes no están habituados a escribir en general o quienes quieran mejorar sustancialmente la calidad de sus textos. De todas maneras, del mismo modo que al redactar correos electrónicos, a la hora de escribir un informe en inglés podemos tener en cuenta una serie de pautas sencillas que nos ayudarán a escribir un texto claro y correcto y que cumpla con los requisitos mínimos que podemos esperar de la comunicación entre profesionales.

Comenzar por un esquema

Un informe, como su nombre lo indica, brinda algún tipo de información. Es importante tener en claro, en primer lugar, cuál es la información concreta que queremos transmitir. Plasmar esta información en un esquema antes de comenzar a escribir ayuda a ordenar las ideas y establecer relaciones entre ellas, a ser concisos y a evitar repeticiones innecesarias.

Plantear la estructura

Antes de comenzar a escribir el informe, conviene también diseñar una estructura lógica según los contenidos que queremos comunicar. Como mínimo, tendremos que contar con una introducción, un cuerpo y una conclusión.

Redactar el informe: directamente en inglés

Cuando ya tenemos claro qué contenidos vamos a incluir en el informe, podemos comenzar a redactar, pero es importante hacerlo directamente en inglés. De este modo, evitaremos caer en los típicos errores que se producen al querer traducir literalmente palabras, frases o estructuras de la lengua materna, que hacen que el texto suene artificial y sea a veces poco comprensible.

No ser ambiciosos

Hay muchas personas que se ven obligadas a escribir informes en inglés sin tener un nivel demasiado alto. En estos casos, lo mejor es reconocer las propias limitaciones y escribir de modo sencillo y usando oraciones cortas pero claras, en lugar de pretender redactar textos complejos con palabras complicadas: esto solo generará confusión en el lector, cuando justamente lo principal al redactar un informe es asegurarse de transmitir correctamente la información.

Utilizar los conectores apropiados

Es importante que el lector pueda seguir perfectamente el desarrollo de la argumentación y que, al leer el informe, comprenda todas las relaciones lógicas entre las ideas que allí se presentan. Para ello, no hay que dudar a la hora de incluir conectores. Por supuesto, es necesario conocer bien cómo funcionan y cuándo utilizar cada uno de ellos. No hace falta saber todos: es interesante armarse de un pequeño “baúl de herramientas” que nos permitan expresar todas las relaciones (causa, consecuencia, concesión, contraste…) de manera clara y lógica.

Usar palabras clave

Conviene manejar la terminología que se suele utilizar en los informes, según el tema (financiero, económico, académico…). Recurrir a ejemplos de informes redactados por otras personas sirve de mucho para ello.

Revisar el texto

Esta es una norma básica para cualquier tipo de texto, pero quizás aquí tenga incluso mayor importancia, ya que en los informes es esencial asegurarse de que el contenido esté expresado de modo absolutamente claro. Si se cuenta con el tiempo para ello, lo ideal es “dejar reposar” el informe hasta el día siguiente, y entonces leerlo con ojo crítico. Seguramente saltarán a la vista errores, repeticiones y expresiones poco claras, que se deben corregir.

¡Esperamos que estas simples pautas os sirvan para ayudaros a redactar vuestros informes!

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