Los mejores cursos de inglés para trabajadores

¿Cuáles son los mejores cursos de inglés para trabajadores de empresas? Hay muchas opciones para considerar a la hora de valorarlo. Existen cursos de inglés general, business o mixtos; cursos de inglés especializados; cursos de inglés por sectores profesionales...

En este post te damos algunas ideas para que valores cuáles son los mejores cursos de inglés para los empleados de tu empresa, según tus necesidades.

Cursos de inglés generales

Si la formación es en grupos conformados por alumnos de la misma empres,a pero que pertenecen a distintas áreas y profesiones, lo más indicado es que el curso de inglés sea general. Los alumnos aprenderán el idioma y progresarán según su nivel, y en la clase se trabajarán temas de interés general independientemente de la función que cada uno tenga en la empresa. De esta manera, se busca que los alumnos progresen sin focalizarse en ningún área en particular, siguiendo un programa de inglés general, como ocurre en una academia de inglés.

De cualquier manera, puesto que los cursos de inglés para trabajadores de empresas suelen ser en grupos reducidos, aunque el curso sea general siempre hay espacio para que cada alumno trabaje al menos una parte del vocabulario profesional que necesita. Además, suele ocurrir que, puesto que todos los alumnos trabajan en la misma empresa, durante las clases surgen temas laborales de interés común, y esta es una buena ocasión para introducir vocabulario más específico.

Cursos de Business English

Si los cursos de inglés para trabajadores son grupales, pero existe la posibilidad de que personas de un mismo departamento o sector estudien juntos, puede resultar indicado orientar el curso al mundo de los negocios, sobre todo cuando los grupos están conformados por directivos, mandos medios, representantes comerciales, profesionales del márketing y aquellas personas que trabajan en el ámbito comercial o de ventas en general. Los cursos de Business English suelen centrarse en aspectos comerciales relacionados con el mundo empresarial y, así, dan una oportunidad a los alumnos de utilizar en clase el vocabulario en inglés que necesitan en su vida profesional, así como de trabajar temáticas de su interés laboral.

Combinación inglés general&business, una de las mejores opcioens cursos de inglés para trabajadores

Muchas veces, los alumnos necesitan no solo trabajar temas relacionados con el mundo de los negocios, sino ampliar su vocabulario general en un contexto más amplio. En estos casos, se puede hacer una combinación entre las opciones anteriores, de tal manera que el curso consista en un mix de inglés general y de negocios. Esta suele ser la opción más requerida cuando se trata de cursos de inglés para trabajadores de empresas, ya que es la que brinda mayor flexibilidad y permite llegar fácilmente a un equilibrio justo entre el inglés laboral más específico y el vocabulario general.

Cursos de inglés especializado (por profesiones o sectores)

Una opción muy productiva es organizar cursos para sectores profesionales determinados, por ejemplo para todas las personas de un mismo departamento de una empresa . Ejemplos de este tipo de curso son el de Inglés para profesionales de los Recursos Humanos o Inglés Legal. También hay cursos orientados a empleados que desarrollan el mismo tipo de tareas en inglés, independientemente del departamento en que trabajen; por ejemplo, Inglés para personal administrativo y recepción. Estos cursos de inglés para trabajadores suelen ser más cortos y se centran casi exclusivamente en el vocabulario y funciones comunicativas necesarias para que los trabajadores lleven a cabo sus tareas en inglés.

Como vemos, la respuesta a cuáles son los mejores cursos de inglés para trabajadores de empresas puede variar según las necesidades de cada alumno, empresa o grupo.

Si tienes más dudas sobre qué tipo de curso es el más conveniente para los trabajadores de tu empresa, contáctanos y te asesoraremos con todo gusto.

Cursos de inglés online y blended learning: diferencias y preguntas frecuentes

Los cursos de inglés online y en formato blended learning se han vuelto mucho más populares a partir de la pandemia, y hoy en día, en épocas de semipresencialidad, es habitual que muchos cursos de inglés para empresas se organicen usando alguna de estas modalidades. Sin embargo, a pesar de que cada vez estos términos son más conocidos, todavía hay conceptos que se prestan a confusión.

En este post intentaremos aclarar algunas preguntas habituales que nos formulan clientes y alumnos.

1. ¿Qué es un curso de inglés online?

Un curso de inglés online, como su nombre lo indica,  se desarrolla en línea, es decir que el alumno debe conectarse a una plataforma en internet para hacer el curso.  Típicamente, hay una plataforma con actividades para practicar la comprensión oral, escrita, la gramática y vocabulario, organizadas en unidades temáticas, que el alumno va haciendo a su ritmo y en el sitio y horario que desee.

Existen plataformas que, además, permiten al alumno practicar la pronunciación, y algunas que incluyen tutorías breves para practicar la expresión oral y escrita.

2. ¿Qué es un curso en formato blended learning?

En los cursos blended, la plataforma de cursos online se combina con clases con un profesor, grupales o individuales, que pueden ser tanto presenciales como virtuales (por videoconferencia). Básicamente, el alumno trabaja por su cuenta la gramática, el vocabulario, el listening y la comprensión lectora, y pone en práctica lo aprendido en la clase con el profesor.

En algunos sistemas, los alumnos eligen las clases con profesor en diferentes horarios cada vez, y los profesores también son diferentes. En otros casos, como los cursos blended que ofrecemos en Idixlingua, el profesor es siempre el mismo para asegurar un seguimiento correcto del progreso del alumno.

3. ¿Hay clases con profesores en un curso online?

En los cursos online tutorizados, hay tutores (que, por supuesto, son profesores) que pueden vigilar la marcha del curso y hacer alguna tutoría oral de vez en cuando, según la plataforma y el sistema contratado. Esta tutoría es un control esporádico que no llega a ser una clase completa.

4. ¿Qué es más conveniente: inglés online o blended learning?

Si es posible, lo más recomendable es hacer una formación en blended learning, ya que esta ofrece la posibilidad de ejercitar las áreas de expresión oral (el "speaking") y escrita. Hacer solo un curso online puede ser conveniente para aquellas personas que tienen un buen nivel de fluidez y comunicación y necesitan reforzar las bases gramaticales. Sin embargo, si lo que falla es la expresión, no es recomendable hacer solo un curso online.

5. ¿Curso de inglés online es lo mismo que curso de inglés por Zoom?

Aunque la mayor parte de la gente usa estos conceptos como sinónimos, no son lo mismo. Curso de inglés online, como explicamos antes, es un curso que se hace en una plataforma. El curso de inglés por Zoom o por otra plataforma de videoconferencia, en cambio, es una clase virtual síncrona con un profesor:  como una clase presencial, solo que impartida a distancia en formato virtual.

 

Si tienes dudas sobre qué es lo mejor para los cursos de inglés en tu empresa, contáctanos sin compromiso y te asesoraremos.

Cursos de idiomas para empresas: ¿cómo asegurar el buen funcionamiento?

Cursos de idiomas para empresas: ¿cómo hacer para que funcionen bien?

 

Los cursos de idiomas para empresas presentan muchas ventajas que deberían ayudar a conseguir excelentes resultados. A diferencia de lo que ocurre en los cursos estandarizados de academias o escuelas de idiomas, en la formación in-company los cursos se programan a la medida de las necesidades y posibilidades de las empresas, que son libres de decidir acerca de la modalidad de formación, los horarios más convenientes y el tipo de curso de idiomas que necesitan.

Todo está dado para que los trabajadores aprendan y hagan progresos en el idioma que estudien. Sin embargo, a veces nos encontramos con que  el progreso no es el esperado, y vemos que no se está aprovechando al máximo la gran oportunidad de formarse en cursos de idiomas a medida.

¿Qué se debe tener en cuenta para que los cursos funcionen? Aquí os dejamos algunas claves.

Formar grupos homogéneos

En un post anterior comentábamos algunas cuestiones para tener en cuenta a la hora de montar clases grupales de idiomas para empresas. Como decíamos en esa ocasión, es fundamental que, si las clases son grupales, los grupos sean homogéneos no solo en cuanto a niveles de los integrantes, sino a las necesidades lingüísticas.  Esto es fundamental para garantizar que todo el tiempo invertido por los participantes en las clases resulte productivo.

Si tenemos un grupo de cuatro personas con el mismo nivel de inglés, pero dos de ellas deben utilizarlo para redactar emails formales mientras que las otras dos lo necesitan para recibir visitas y atender al público, los contenidos del curso se dispersarán, y los alumnos dedicarán parte del tiempo a practicar habilidades que no necesitan. En cambio, si tenemos en cuenta las necesidades de los alumnos además del nivel, podremos centrar el curso en los contenidos relevantes para todos los integrantes del grupo.

Analizar cuidadosamente las necesidades de formación y establecer planes de estudio a medida

Enlazado con lo que veníamos diciendo sobre las necesidades homogéneas del grupo,  una vez asegurado este punto, debemos establecer objetivos  ajustados a esas necesidades grupales. Definir las necesidades con exactitud es el primer paso para montar un plan de estudios; por supuesto, se debe ser flexible para rectificar el rumbo y cambiar, agregar o quitar contenidos si surgen nuevas necesidades o si se comprueba que el plan inicial no termina de resultar adecuado.

Establecer objetivos de formación realistas y útiles

Montar cursos de idiomas en empresas para los trabajadores tiene una gran ventaja: cada empresa tiene total libertad a la hora de definir qué curso necesita y qué objetivos desea que los empleados alcancen. Esto significa que no es necesario seguir un plan rígido, como ocurre en muchas academias que exigen a los alumnos un ritmo de un nivel por año: A1 el primer año, A2 el segundo... Esta velocidad de progreso es poco realista, y muchos alumnos de academia terminan pasando de nivel sin tener los conocimientos consolidados, ni mucho menos la fluidez esperable.

Forzar a que los alumnos "pasen" de nivel o a que hagan exámenes internacionales que no siempre se adaptan a sus necesidades, por lo tanto, no tiene sentido académico ni garantiza que los alumnos progresen en las áreas para las cuales necesitan el idioma. Resulta más interesante (y menos frustrante) aprovechar la flexibilidad que nos dan los cursos a medida para  plantear objetivos realistas (que sean alcanzables en un plazo determinado), concretos y útiles en relación con las necesidades laborales de los alumnos.

Hacer un seguimiento continuo del curso y del progreso de los alumnos

Establecer objetivos alcanzables y concretos también nos servirá para valorar la efectividad del curso en el ámbito laboral. En las empresas, no es difícil comprobar cómo los trabajadores que reciben los cursos de idiomas van mejorando su nivel en su actividad cotidiana. Si ello no ocurre, es conveniente evaluar qué es lo que no está funcionando, y comentarlo con la academia responsable de la formación para ajustar lo que sea necesario: programas de los cursos, composición de los grupos u otros factores que puedan dificultar que los alumnos progresen correctamente.

 

En cualquier caso, las claves del buen funcionamiento de los cursos in-company residen en una buena planificación y  en la flexibilidad para adaptarse a los cambios que sean necesarios. El trabajo en conjunto entre los responsables de formación en las empresas y las academias que llevan a cabo la formación en idiomas resulta fundamental

Cursos grupales de idiomas para empresas: las claves para lograr buenos resultados

¿Cómo lograr buenos resultados en los cursos grupales de idiomas para empresas?

 

Al organizar cursos de idiomas para empresas, es muy habitual que se plantee hacer la formación de modo grupal. En efecto, estudiar idiomas en grupo tiene muchas ventajas, no solo en el aspecto económico (ya que, por supuesto, ofrecer cursos grupales resulta más conveniente para las empresas que pagar cursos individuales) sino también en lo que respecta a cuestiones pedagógicas: en los grupos bien constituidos, suele generarse un ámbito de trabajo ameno y favorable al aprendizaje, y interacción con los otros miembros del grupo favorece el aprendizaje individual.

Sin embargo, no siempre estudiar idiomas en grupo resulta productivo para todo el mundo. Hay que tener cuidado a la hora de montar los grupos para asegurarse de que los cursos de idiomas verdaderamente funcionen para todos sus integrantes.

Queremos compartir algunos consejos basados en nuestra experiencia que pueden servir a la hora de formar grupos para aprender idiomas en empresas.

1. Asegurarse de que todos los integrantes de la clase grupal en la empresa tengan el mismo nivel

Es difícil que todos los miembros de un grupo tengan exactamente el mismo nivel, pero para lograr buenos resultados en las clases grupales en las empresas, es fundamental que  todos estén dentro del mismo nivel global y poder programar un plan de estudios que sea adecuado para todos los participantes y les permita hacer progresos. Para ello, previo a la constitución de los grupos, es necesario que cada participante haga un test de nivel de idiomas que permita obtener una aproximación inicial, y asegurarse de que los grupos tengan un nivel homogéneo.

Muchas veces, el test de nivel no es suficiente para valorar la situación exacta de un alumno, y al transcurrir las primeras clases se ve que hay personas que progresan más rápido que el resto o que, por el contrario, tienen mayores dificultades. En estos casos, es importante que la academia responsable de la formación haga los cambios necesarios para asegurar que cada participante esté en el grupo más adecuado en relación con su nivel.

2. Organizar grupos de alumnos con necesidades similares

No solo se trata de valorar el nivel de un idioma a la hora de montar grupos: también es fundamental tomar en cuenta las necesidades de los alumnos. Aunque todos tengan el mismo nivel global, si, por ejemplo, en un grupo mezclamos a personas que necesiten básicamente redactar y leer informes con otras que solo usen el idioma para socializar y mantener conversaciones sencillas, el curso no será del todo productivo, ya que se deberá dedicar tiempo a actividades diversas que no todo el grupo aprovechará, y los alumnos sentirán que pasan la mitad del tiempo ejercitando habilidades que no les resultan necesarias. De la misma manera, si el objetivo de la formación es desarrollar el vocabulario profesional o sectorial en un idioma, pero en el grupo se mezclan trabajadores de RRHH, Finanzas e Informática, por ejemplo, todos terminarán usando tiempo para aprender el léxico de otros sectores profesionales que no necesitan.

Vale la pena analizar cuáles son los objetivos laborales concretos que los participantes deben alcanzar y definirlos claramente para distribuir a los alumnos de la manera más conveniente. Que todos los miembros del grupo trabajen juntos en la misma empresa es una gran ventaja para ajustar los contenidos de la formación, así que ¡hay que aprovecharla!

3. Montar grupos de idiomas reducidos

Esta es una cuestión que puede parecer obvia, pero en la práctica no siempre se tiene en cuenta.  En el aprendizaje de idiomas, lo fundamental es la cantidad de oportunidades que un alumno tenga de usar efectivamente la lengua: es decir, de hablar con otros. A diferencia de otras formaciones de tipo más teórico, en las cuales un experto imparte clases transmitiendo sus conocimientos a un grupo de personas (que puede ser más grande o más pequeño sin que esto altere la calidad de la formación) , en el aprendizaje de idiomas se trata de que los participantes practiquen tanto como sea posible.

Montar un curso de idiomas con un grupo de diez personas puede resultar tentador a primera vista desde un punto de vista puramente económico, pero esto ni siquiera resultará en un ahorro para la empresa: es evidente que mientras más personas haya en un grupo, menos oportunidades tendrá cada participante de usar el idioma activamente para hablar y de ser corregido por el profesor.  Así, el proceso de aprendizaje resultará más lento, con lo cual los años de formación se extenderán más que si el grupo fuera pequeño. En otras palabras: lo que se gana por un lado se pierde por otro. Vale más organizar la formación en grupos de cuatro o cinco personas, lo que garantizará un ritmo adecuado de aprendizaje y progreso, que montar grupos grandes, en los que el aprendizaje será tan lento que tenderá a eternizarse.

4. Valorar periódicamente los resultados y hacer los cambios necesarios

El aprendizaje de idiomas no es una cuestión puramente académica ni mecánica: el buen funcionamiento grupal  es esencial para que el proceso funcione. Si, a lo largo del curso de idiomas, se pone en evidencia que algún alumno o algún grupo no funcionan del todo bien, ya sea por cuestiones de relación, dinámicas grupales o cualquier otro tipo de factor, es conveniente analizar la situación y reformular la composición de los grupos si es necesario. De lo contrario, es muy probable que la formación no dé buenos resultados.

¡Esperamos que estas recomendaciones os sean de utilidad!

Niveles de idiomas: el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER)

A menudo nuestros alumnos nos hacen diferentes preguntas sobre el nivel que tienen en los idiomas que estudian: cuál es el nivel necesario para rendir un examen como el First Certificate, cuántas horas lleva pasar de un nivel a otro, qué quiere decir B1 o C1… En este post, esperamos aclarar algunas de estas dudas.

MCER: El Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas

Seguramente, a estas alturas casi todos hayáis oído hablar del MCER en relación con los niveles de idiomas. Básicamente, diremos que el MCER consiste en un estándar internacional que define las competencias lingüísticas de manera unificada en todos los idiomas. La valoración del nivel que una persona tiene en un idioma depende de sus habilidades comunicativas: es decir, lo que cada usuario es capaz de hacer en un idioma, tanto en el ámbito de la comprensión como en el de la expresión oral y escrita (lo que tradicionalmente llamamos las destrezas lingüísticas: comprensión lectora, comprensión oral, expresión escrita, expresión oral).

¿Cuáles son las equivalencias con los niveles tradicionales?

El CEFR clasifica a los usuarios de un idioma en básico (niveles A1 y A2), independiente (niveles B1 y B2) y competente (niveles C1 y C2) en base a una escala global y una detallada para cada una de las destrezas.
La clasificación más habitual en niveles de idiomas, a la que todos estamos habituados, es la que va desde principiante a avanzado. Estos términos, que no son muy precisos, ahora han quedado subsumidos en la nueva clasificación, aunque no se corresponden exactamente. Digamos, en líneas generales, que un alumno principiante está en el nivel A1, un elemental entre el A1 y A2, un preintermedio entre el A2 y B1, un intermedio en el B1, un alto intermedio en el B2 y los avanzados entre el C1 y C2.
Tenemos que recordar, de todos modos, que estas son indicaciones generales y que como los niveles están clasificados según cada destreza, puede que un alumno, por ejemplo, haya alcanzado un nivel B1 en comprensión lectora, pero su nivel de expresión escrita sea aún A2. A la hora de especificar el nivel (por ejemplo, para incluir en un curriculum vitae), es importante aclarar cuál es el nivel alcanzado en cada destreza. Hay herramientas de autoevaluación que ayudan a tener una idea bastante exacta.

¿Cuáles son las equivalencias con los exámenes oficiales?

Cada una de las organizaciones que gestiona los exámenes oficiales en cada lengua indica cuál es el nivel según el MCER requerido para presentarse a cada examen. Por ejemplo, como vemos en el listado elaborado por la Universidad de Cambridge, el nivel B1 de inglés es el indicado para presentarse al Preliminary English Test (PET), mientras que para hacer el Advanced (CAE) se requiere un nivel de inglés C1.

¿Cuánto tiempo se necesita para pasar de un nivel a otro?

Esta es una pregunta difícil de responder. Por supuesto, hay una cantidad de horas de clase que se indica a título orientativo (120 horas para los niveles de idiomas más bajos, como el A1 o A2, y alrededor de unas 200 para el B1 y B2), pero esto siempre depende de tantos factores (como la facilidad que tenga cada alumno, de la exposición al idioma por fuera de la clase, de la cantidad de deberes que se haga…) que asegurar en cuántos años un alumno va a pasar de nivel es casi imposible.
Un buen modo de impulsar el proceso de aprendizaje es ponerse metas concretas, como la preparación de un examen de cada nivel; así hay una motivación añadida para contribuir al estudio. Por ejemplo, preparar un examen de inglés de nivel B1 (el PET) es un objetivo no muy ambicioso y al alcance de todos los que estén trabajando un nivel intermedio.

Esperamos haber contribuido a aclarar algunas dudas. Si estáis pensando en presentaros a algún examen de idiomas y tenéis dudas sobre el más indicado para vuestro nivel, con gusto os ayudaremos a tomar la mejor decisión.

Cursos monográficos: en qué consisten y cuándo escogerlos

A menudo, profesionales y trabajadores de empresas necesitan mejorar su nivel de idiomas en ciertas áreas relacionadas con su ámbito de trabajo, pero no disponen del tiempo que la dedicación a un curso completo exige o de los recursos para hacerlo.

Para estos alumnos, existe un tipo de curso específico que suele llamarse monográfico. Estos cursos no son generales, sino que están orientados exclusivamente a mejorar las habilidades comunicativas en el área profesional o temática que se desee. De este modo, se obtienen resultados concretos de acuerdo con los objetivos que se establecen al inicio y que están relacionados exclusivamente con la temática o área escogida y, así, se aprovechan al máximo el tiempo y los esfuerzos invertidos.

¿Qué tipos de cursos monográficos existen?

Por una parte, hay cursos que se centran en contenidos específicos: el vocabulario y los temas están vinculados a un área de conocimiento profesional determinada. Por ejemplo, los cursos de inglés legal y de finanzas figuran entre los más demandados y sirven a su vez como preparación para sendos exámenes específicos.

Sin embargo, en un mundo globalizado, profesionales y trabajadores de cada vez más áreas necesitan los idiomas para comunicarse en el mercado internacional (sobre todo, el inglés y el francés), por lo que, en los últimos años, han surgido nuevos tipos de cursos específicos para satisfacer estas nuevas necesidades formativas. De este modo, en la actualidad se imparten cursos de inglés orientado a los recursos humanos, a la medicina, a la enfermería, al turismo, a la restauración, a la hostelería, a la ingeniería, a la aeronáutica, a la informática… La lista es larga y sigue creciendo según la demanda. Es conveniente aclarar que pueden diseñarse cursos a medida: los listados de cursos normalmente incluyen solo los más solicitados, pero todas las áreas suelen estar cubiertas y, si no lo están, se organiza el curso a medida con profesionales expertos. Es decir, si un alumno necesita un curso de francés orientado a la cocina, se elabora un programa especial adaptado a sus necesidades.

Por otra parte, existen cursos monográficos que no se centran en un área de conocimiento específica, sino en una serie de habilidades comunicativas relacionadas con el ámbito profesional. Estos cursos incluyen los de técnicas de presentaciones, habilidades telefónicas, redacción de correos electrónicos, negociaciones, participación en reuniones, atención al cliente, gestión comercial… Los contenidos pueden variar según el área profesional, pero los cursos se centran en las técnicas. Por ejemplo, tanto un profesional del área de finanzas como uno del área de recursos humanos pueden verse en la necesidad de hacer presentaciones. El contenido será diferente, pero en el curso aprenderán las técnicas adecuadas para realizarlas, siempre en el idioma correspondiente.

Por supuesto, estas dos modalidades no son excluyentes, sino que admiten la posibilidad de combinaciones según las necesidades de los participantes.

¿Quién imparte estos cursos?

Dependiendo del grado de profundidad, los cursos los dan o bien profesores que pertenecen también al área de conocimiento en cuestión (por ejemplo, los profesores de inglés legal son, además de profesores, abogados), o bien profesores especializados en la materia, ya sea porque se han dedicado a esas áreas en su vida laboral con anterioridad o por haberse formado específicamente en el área.

¿Para quiénes se recomiendan estos cursos?

Como hemos mencionado antes, son ideales para aquellas personas que, por una u otra razón, no pueden comprometerse a realizar un curso completo a largo plazo y tienen la necesidad de desenvolverse laboralmente en otro idioma en poco tiempo. Ejemplos típicos de alumnos para quienes organizamos este tipo de cursos son miembros de departamentos de recursos humanos, financieros o contables que deben llevar a cabo sus funciones en ámbitos internacionales porque su empresa se está internacionalizando; comerciales que empiezan a tratar con clientes en el mercado global; secretarias y recepcionistas que deben aprender a recibir y gestionar llamadas de otros países…

Ahora bien, es necesario aclarar que los cursos monográficos no son una solución mágica a las prisas: tengamos en cuenta que, en una cantidad limitada de horas (normalmente, entre 40 y 60) y con unos objetivos concretos, el alumno trabajará los contenidos de ese curso específico, pero probablemente no suba su nivel en el idioma. Por ello, estos cursos se recomiendan exclusivamente a quienes necesiten focalizarse en un área y que ya tengan un nivel que les permita aprovechar al máximo el curso. En la información sobre cada curso se suele indicar el nivel mínimo requerido, que depende de los objetivos. Por ejemplo, para los cursos más específicos, como los de inglés financiero o legal, el nivel mínimo es un B1, aunque B2 es lo ideal, mientras que en los de atención telefónica suele bastar un A2 o incluso un A1 consolidado.

¡Esperamos que esta información os sea útil a la hora de decidir hacer un curso monográfico!

Trucos para aprovechar los cursos de idiomas en línea

En los últimos años, los cursos de idiomas en línea han surgido como una solución para quienes, por razones personales o laborales, no pueden comprometerse a realizar un curso presencial. Sin embargo, no todo el mundo aprovecha estos cursos al máximo; para sacarles el mayor partido posible, es necesario ser organizado, tener mucha disciplina y conocer algunos trucos muy sencillos.

Si estás haciendo un curso en línea, aquí te ofrecemos unas pautas para que tu esfuerzo se vea recompensado y no te desanimes.

Organiza tu tiempo. Una de las ventajas de los cursos en línea es que puedes hacer las actividades en cualquier momento y a tu ritmo. Pero ¡cuidado! Esto requiere ser muy metódico. Sin la planificación adecuada, puede que se te acumulen muchos contenidos para el final y que agotes el tiempo antes de terminar el curso. Algunos alumnos, por el contrario, se dan demasiada prisa al principio por temor a no llegar a tiempo; esto tampoco es conveniente, ya que así no se interiorizan los contenidos correctamente. Desde el punto de vista pedagógico, además, se aprende mejor si se dosifica el material de estudio.

Lo mejor es hacer una planificación estimada con una distribución de contenidos razonable en el tiempo, dejando periodos de repaso sobre todo al final.

Comprueba tus progresos. Si la plataforma que estás utilizando incluye exámenes, tómatelos muy en serio aunque los hagas en casa e intenta reproducir las condiciones de un examen normal. Estudia antes de completarlo y no mires el material de referencia: ¡es un examen! De este modo, sabrás qué contenidos has incorporado y qué es lo que debes repasar, según tus aciertos y fallos.

Las buenas plataformas permiten repetir los ejercicios: no dudes en hacerlo si has tenido fallos, ya que esta es la manera de aprender.

¡No te conformes! Hay cursos que ofrecen material opcional extra: lecturas, actividades, gramática… Aprovecha todos los recursos disponibles para sacar el máximo partido al curso.

Busca oportunidades de practicar la expresión. Las destrezas que menos se practican al hacer un curso en línea son las de expresión (oral y escrita); por ello, es conveniente buscar oportunidades de reforzarlas. Algunos cursos ofrecen la posibilidad de participar en foros con otros alumnos: esta es una buena opción para comunicarse en el idioma que se estudia. Complementar el curso en línea con alguna otra actividad de expresión oral, como un grupo de conversación o un intercambio, es ideal.

 

Si estás siguiendo un curso en línea, te invitamos a que dejes aquí tus comentarios y compartas tu experiencia con otros alumnos.

Algunas claves para continuar practicando idiomas durante las vacaciones

A punto ya de terminar el año lectivo y de comenzar las merecidas vacaciones, apetece descansar unas semanas. Pero ¡cuidado! Es importante no abandonar por completo la práctica de las lenguas que estudiamos, ya que luego se hace difícil volver a la carga en septiembre si desconectamos mucho tiempo.

Claro que es bueno relajarse: por ello, podemos aprovechar el horario de verano y las vacaciones para realizar actividades relacionadas con la práctica de idiomas, pero siempre de manera más lúdica y menos estructurada que el resto del año, y a poder ser al aire libre, mientras disfrutamos del sol y del buen tiempo veraniego.

Aquí os dejamos algunas ideas para aprovechar el tiempo y divertiros a la vez.

Usad vuestro ‘smartphone’o tableta en cualquier sitio

Es hora de que nos beneficiemos de la tecnología para practicar idiomas de modo fácil y sin demasiados preparativos. Los smartphones nos permiten llevar muchísima información a cualquier sitio en todo momento, y aprovechar cualquier rato de ocio veraniego para practicar, aunque sea un poco. Hay muchísimas opciones; aquí os sugerimos algunas.

Cine «a la fresca»

Os hemos insistido muchas veces en la utilidad de ver películas en V. O., subtituladas en español o en el idioma original, según vuestro nivel. A veces no hay demasiada oferta, pero en verano abundan los ciclos de cine gratuitos o muy económicos y ¡al aire libre! En Barcelona, el cine en el Montjuic ya es un clásico y ofrece películas en diferentes idiomas (http://salamontjuic.org/programacio/). En la playa de Barceloneta, también se monta un ciclo en V. O. interesante y con películas de cine independiente: http://www.cinemalliure.com/

Finalmente, para quienes no quieran desplazarse, en muchos barrios los centros cívicos suelen organizar sesiones de cine al aire libre durante julio y agosto. ¡Es cuestión de seleccionar el idioma que se quiera practicar!

Revistas

Si buscamos algo fácil para hacer en la playa, las revistas para quienes estudian idiomas son una buena opción, puesto que ofrecen artículos amenos, adaptados por niveles y con glosarios incorporados, por lo cual solo es cuestión de meterlas en el bolso y leer tranquilamente mientras tomamos el sol. Para los alumnos de inglés, por ejemplo, la conocida Speak Up es interesante por sus contenidos y la calidad de su material.

Usa las redes sociales

Si sois usuarios de Facebook o de otras redes sociales, podéis haceros seguidores de páginas didácticas para estudiantes, con lo que os llegarán directamente actualizaciones con temas interesantes sobre el idioma que estéis aprendiendo, y leeréis sobre diferentes asuntos casi sin daros cuenta. Perfect English Grammar y Learn English Free son dos buenas opciones para alumnos de inglés, y los conocidos Le Point du Fle y TV5 Monde, en francés, también ofrecen esta opción. Podéis uniros asimismo a grupos de estudiantes de vuestro idioma e intercambiar ideas y conocimientos.

 

¡Esperamos que paséis un feliz verano y que aprovechéis para practicar!

Recursos en línea para practicar idiomas (III)

Hemos dedicado nuestros últimos artículos a hablar de recursos en línea para practicar los idiomas que se están aprendiendo. Pero, ante la avalancha de páginas y sitios web disponibles, hemos pensado que sería útil ofrecer algunos consejos para organizar toda esta información.

Algunos consejos prácticos para organizar nuestros recursos

Aquí van algunas ideas sobre cómo organizar nuestros recursos en línea para que estén siempre fácilmente localizables:

Ordena tu listado. Guarda las direcciones en una carpeta separada dentro de tu carpeta Favoritos. Al principio seguramente tendrás unas pocas pero, a medida que vayas avanzando, puede que tengas un largo listado. En ese caso, puedes hacer subcarpetas por áreas (p. ej., «Diccionarios», «Gramática», «Canciones»…). Que la información esté accesible es fundamental para aprovechar incluso unos pocos minutos que puedas tener.

Periódicamente, revisa tu listado y elimina los sitios que no uses más. Una lista demasiado larga solo te confundirá y, normalmente, se usan unos pocos sitios escogidos de modo regular.

Si empleas más de un dispositivo (por ejemplo, tu ordenador, el teléfono y la tableta) asegúrate de tener la información disponible y organizada de la misma manera en todos ellos.

Cuando te enviemos un newsletter, tómate un tiempo para examinar los sitios web que te sugerimos e incorporar los que te resulten útiles o interesantes.

¡Compartamos ideas!

¿Tienes algún sitio web que te resulte particularmente útil y que quieras compartir con otros estudiantes? Puedes hacerlo escribiendo un comentario aquí.

¿Has encontrado algún sitio nuevo y quieres decidir si es indicado para ti? También puedes pedirnos asesoramiento por este medio.

¡Esperamos tus comentarios!

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Recursos en línea para practicar idiomas (parte II)

En nuestra anterior entrada, hacíamos hincapié en la ventaja que suponen los recursos en línea a la hora de practicar fuera del aula el idioma que se está estudiando. Aun así, ante la cantidad de material existente, en este artículo os queremos dar algunas claves para que la búsqueda de recursos resulte mucho más sencilla.

En concreto ¿qué material podemos usar?

Existen infinidad de recursos y, como sabemos, el exceso puede resultar contraproducente a la hora de elegir. Por ello, aquí os presentaremos sucintamente algunas de las posibilidades más interesantes. A grandes rasgos, dividiremos los recursos en dos grupos: los sitios web preparados específicamente para el aprendizaje de lenguas y los sitios generales que pueden emplearse también para aprender, e intentaremos daros algunas pautas para el mejor aprovechamiento de ambos tipos de recursos. (No podemos facilitar aquí un listado exhaustivo, pero os proporcionaremos algunos sitios web como ejemplo).

Sitios web preparados para el aprendizaje

Para practicar la competencia estructural, como primera opción, podéis usar el sitio web que corresponde a vuestro libro del curso: allí se cubren exactamente los puntos que estáis trabajando y se os dan actividades ajustadas a vuestro nivel. Los más modernos incluyen un componente en línea como parte del curso, además, que reemplaza al antiguo libro de actividades. Si esto no es suficiente para consolidar la gramática y el vocabulario que estáis trabajando, hay sitios web de métodos similares, que también os enviamos en nuestro newsletter periódico, y que podéis usar para practicar más.

En algunos idiomas hay sitios web clásicos con recopilaciones de ejercicios (por ejemplo, http://www.lepointdufle.net/ en francés). Algunas de las páginas web de las instituciones dedicadas a la enseñanza de cada idioma, como el Goethe-Institut (alemán) o el Instituto Camões (portugués), suelen presentar un listado de sitios recomendados para aprender gramática y vocabulario (http://cvc.instituto-camoes.pt/aprender-portugues.html). Como hay tanto material, siempre es conveniente seguir las indicaciones del profesor para lograr un mejor aprovechamiento del tiempo que dediquéis. Como decíamos antes, os recomendamos practicar los puntos que estáis trabajando y no dispersaros con ejercicios que encontréis sobre otros temas.

Para la comprensión oral y la escrita, aunque no tengáis el nivel suficiente como para trabajar con material auténtico, muchas emisoras ofrecen noticias reales adaptadas por niveles, como la BBC en inglés (www.bbc.co.uk/worldservice/learningenglish) o la cadena TV5 en francés (www.apprendre.tv5monde.com), o bien sin adaptar pero con actividades pensadas para alumnos, como la CNN en inglés (www.edition.cnn.com/US/studentnews/quick.guide/archive/).

También existen sitios específicos para practicar con canciones, películas, documentales o entrevistas en diferentes idiomas (ver, por ejemplo, www.lyricstraining.com, con canciones en diferentes idiomas, o bien http://parlons-francais.tv5monde.com/webdocumentaires-pour-apprendre-le-francais/p-1-lg0-Accueil.htm, con documentales en francés y actividades). Sin dejar de ser material auténtico, esto os resultará más fácil que el material sin adaptar, ya que está especialmente seleccionado y tiene actividades preparadas para diferentes niveles.

Finalmente, también podemos encontrar sitios más tradicionales con ecturas y audios especialmente concebidos para estudiantes, similares a los que podemos encontrar en un libro tradicional, que no por ser más clásicos son menos provechosos (por ejemplo, en inglés. www.ello.org). Estos sitios presentan la ventaja de que los ejercicios son menos áridos que sus equivalentes en versión impresa (por ejemplo, no hay solo audios, sino también vídeos) y además, en general, combinan la ejercitación de la comprensión oral con la de la comprensión escrita (por ejemplo, los vídeos subtitulados o con transcripciones).

Sitios web generales que pueden emplearse para el aprendizaje de lenguas

En primer lugar, queremos destacar la enorme ventaja que resulta la posibilidad de usar internet para investigar temas de nuestro interés… en otro idioma. Ya sea que nos gusten el fútbol, el cine, la tecnología, las plantas, la moda… ¿qué mejor que informarnos acerca de nuestros intereses en la lengua que estamos estudiando? Así, contaremos con una auténtica motivación para leer o escuchar un texto, más allá de la puramente académica, y estaremos adquiriendo información relevante para nosotros y practicando el idioma al mismo tiempo. Podemos hacerlo cada vez que necesitemos información concreta sobre algo: por ejemplo, si vamos a viajar a un país, buscar lo que necesitamos en el idioma que estudiamos; o bien, si queremos comprar un producto en línea, configurar el sitio web para que aparezca en otro idioma…

Entre los numerosos recursos que pueden usarse, las noticias de actualidad son muy populares. Los alumnos más avanzados podéis utilizar material auténtico (periódicos, radios o emisiones de TV en línea, disponible en todos los idiomas). Los periódicos locales en otros idiomas, por ejemplo, El País en inglés (http://elpais.com/elpais/inenglish.html) resultan siempre prácticos, ya que podéis enteraros de las noticias que os importan y practicar a la vez, con la ventaja de que conocer ya el tema os facilitará la comprensión y la incorporación de vocabulario. Además, podéis comparar las versiones en inglés y en español, y aprender así vocabulario específico. Los que estudiáis un idioma similar al español contáis con la ventaja de que, si bien no hay tanto material preparado para alumnos como en inglés, enseguida podéis utilizar material auténtico sin preparar prácticamente de cualquier recurso de la prensa.

Las publicaciones en línea de revistas de interés general o de divulgación,> por ejemplo la portuguesa  Visão (http://visao.sapo.pt/) o la italiana Focus (http://www.focus.it), o los sitios web relacionados con dichas publicaciones, como el de la conocida revista National Geographic (http://www.nationalgeographic.com/) son otra interesante fuente de información y práctica a la vez.

En el plano de temas de interés general, una opción interesante es el sitio de conferencias www.ted.com, que presenta charlas en inglés sobre todo tipo de temas con subtítulos en muchos idiomas. Podéis usar los subtítulos en inglés o en español, según vuestro nivel, y seguir la conferencia con el guion. Por otra parte, la conocida enciclopedia en línea Wikipedia resulta muy práctica para buscar cualquier tipo de información sobre temas del interés de cada uno, pero en otros idiomas. Las fotos y diagramas siempre ayudan a la comprensión. Existe incluso una versión en simple English, comprensible para alumnos de niveles más básicos.

En un plano más lúdico, en Youtube podéis encontrar numerosos vídeos con canciones subtituladas y series en otros idiomas (simplemente, podéis escribir en el motor de búsqueda el nombre de la canción y la palabra “subtítulos”) y, para los amantes de la literatura, existen numerosos sitios donde conseguir cuentos y novelas en su idioma original.

Los diccionarios en línea, tanto bilingües como monolingües, son esenciales para cualquier estudiante de idiomas, ya que presentan numerosas ventajas respecto a su equivalente en papel: se mantienen constantemente actualizados; muchos de ellos ofrecen la posibilidad de escuchar la pronunciación del término que se está buscando; otros presentan definiciones estructuradas por nivel; algunos, árboles jerárquicos con la categorización de un término en una familia de palabras; otros permiten búsquedas simultáneas en varios diccionarios o búsquedas inversas… Las ventajas son muchísimas. La mayoría de vosotros seguramente conoce WordReference (www.wordreference.com) que incluye todos los idiomas que podáis estar estudiando, aunque en cada idioma hay diccionarios específicos elaborados por las editoriales más reconocidas. Apuntemos aquí, puesto que viene al caso, que la herramienta Traductor de Google está absolutamente desaconsejada, sobre todo cuando se trata de producir un texto en otro idioma. Vuestros conocimientos más un buen diccionario os permitirán redactar textos muchos mejores. En cuanto a la comprensión, veréis enseguida que un diccionario es muchísimo más efectivo que el traductor (¡pero esto ya es tema de otro artículo!).

Y, con toda esta información, parece necesario un próximo artículo donde os daremos un par de consejos para organizar todos vuestros recursos de forma sencilla.

Leer parte I del artículo...

Recursos en línea para practicar idiomas (parte I)

Como sabéis, siempre insistimos para que dediquéis tiempo a estar en contacto con los idiomas fuera de clase. Muchos ya estáis familiarizados con las ventajas de usar los recursos en línea como parte de vuestro aprendizaje:

¿Cómo elegir el material?

Ahora bien, hay que ser cuidadoso a la hora de elegir el material. En internet hay muchísimos recursos, pero algunos no son adecuados, muchos tienen errores y no todo está indicado para todo el mundo. Es conveniente tener en cuenta algunas pautas a la hora de escoger los sitios web que usaremos para practicar. Sobre todo, en primer lugar, debemos considerar dos cuestiones importantes:

¿Cuál es la fuente? Si se investiga por cuenta propia, hay que buscar primero entre los sitios «garantizados»: las páginas web de las editoriales, las instituciones oficiales de enseñanza de cada lengua… Claro que hay otros sitios interesantes y también muchísimas novedades; por ello, periódicamente os vamos enviando una selección de sitios de confianza y apropiados para vuestro aprendizaje.

¿Qué nivel deben tener las actividades? Muy sencillo: el vuestro. Siempre es importante que os aseguréis de estar trabajando vuestro nivel. Si acabáis de empezar a ver el pasado de los verbos irregulares en inglés, por ejemplo, no tiene ningún sentido que circuléis por páginas de cursos gratuitos y os descarguéis listas larguísimas de verbos, su pasado, su participio y su traducción: esto solo os confundirá y os distraerá con información que no siempre es exacta y que, de momento, no necesitáis. Es mejor, en este ejemplo, hacer ejercicios de los verbos irregulares que propone vuestro libro en su página web y, si necesitáis más, recurrir a otros sitios que os hayamos sugerido y que ofrezcan prácticas similares. Del mismo modo, si tenéis un nivel muy básico, ver canales de noticias sin adaptar probablemente os desalentará, ya que será muy poco lo que comprenderéis. En cualquier caso, siempre consultad a vuestro profesor o a nosotros si tenéis dudas.

Con estas dos ideas en mente, en un próximo artículo os daremos algunas indicaciones sobre páginas web con recursos adaptados a vuestras necesidades.

Cuatro buenas razones para preparar exámenes oficiales

Hoy en día existe la posibilidad de presentarse a exámenes en casi cualquier idioma. Aun cuando es una práctica bastante habitual entre los alumnos adolescentes, entre los adultos no está tan difundida, a pesar de que estos exámenes resultan muy interesantes por una serie de cuestiones que explicamos a continuación.

Adquisición sistemática de contenidos

Los exámenes oficiales incluyen contenidos específicos de gramática y vocabulario en su temario. Preparando un examen de este tipo, los alumnos cubren una cantidad de áreas temáticas y aprenden ciertas estructuras de modo sistemático; una vez aprobado el examen, podemos asegurar que el alumno tiene unos conocimientos sólidos del idioma en el nivel adquirido.

Refuerzo a la motivación

Frecuentemente, en nuestra práctica como profesores de lenguas, escuchamos a muchos alumnos que, cuando llegan a un nivel intermedio o alto-intermedio, se quejan de que no notan progresos en su aprendizaje. Esta situación es bastante normal: mientras que el salto que se da de no saber nada a comenzar a defenderse en un idioma es muy visible y estimulante, una vez que se ha obtenido un nivel de comunicación aceptable y que ya se está cómodo al hablar y entender se requiere un esfuerzo y una motivación extra para continuar avanzando, aunque quede mucho por hacer. En estos casos, una solución eficaz es proponerse la meta de presentarse a un examen internacional, que planteará unos plazos y unos objetivos concretos. La mayoría de los estudiantes reacciona favorablemente a este motivador externo: estudian mucho más que antes y de modo más organizado. La satisfacción de haber obtenido un título, una vez acabado el proceso, es siempre reconfortante y anima a seguir.

Ventajas en el mundo laboral

Tener una certificación internacional en idiomas constituye, muchas veces, un punto importante en el currículum vítae, sobre todo en estos momentos en que la comunicación internacional es cada vez más necesaria. Muchos candidatos a un puesto de trabajo suelen indicar el nivel de idiomas que creen que tienen de modo muy genérico (p. ej. «Intermedio») y sin presentar certificaciones que lo avalen. Incluir en el currículum vítae las certificaciones oficiales(con el resultado obtenido en los términos del MCER) es una manera objetiva y uniforme de certificar el nivel que se posee en un idioma. Por supuesto, en caso de buscar trabajo en el extranjero, la necesidad de que la certificación sea internacional es aún mayor.

Ventajas en el mundo académico

Para quienes se plantean continuar sus estudios en el extranjero, sobre todo en el ámbito universitario, una certificación internacional es obligada. Las universidades normalmente exigen una determinada puntuación o certificado según el curso que se vaya a realizar.

Por todas estas razones, desde IDIX os animamos a que tengáis en cuenta esta posibilidad si ya contáis con un cierto nivel en vuestros estudios.

En algunos idiomas, hay varias posibilidades de exámenes y diferentes instituciones que los administran. Aquí os dejamos los enlaces a los más conocidos, donde podréis obtener información general acerca de niveles, tipos de examen, fechas...

 

Inglés: University of Cambridge

http://www.cambridgeenglish.org/exams-and-qualifications/

Italiano: Istituto Italiano de Cultura

http://www.iicbarcellona.esteri.it/IIC_Barcellona/Menu/Imparare_Italiano/Certificazioni/

Francés: Institut Français

http://www.institutfrancais.es/barcelona/examenes/examenes

Alemán: Goethe Institut

http://www.goethe.de/ins/de/prf/esindex.htm

Portugués: Centro de Avaliação do Português Língua Estrangeira 

http://ww3.fl.ul.pt/caple/Exames/Finsgerais.aspx

 

Quienes quieran más información o estén interesados en presentarse a algún examen, ¡que no duden en consultarnos!