“Es que yo para aprender inglés de una vez por todas tendría que hacer igual que mi jefe, mi primo, mi colega, que se fue a Londres un mes y volvió hablando…”.

¿Os suena haber dicho esto alguna vez? Nosotros lo escuchamos cada día, y vemos que muchas veces esta idea funciona como excusa para conformarse con la falta de progreso… Como no tenemos el tiempo, el dinero o las condiciones para hacer el curso en el extranjero, esperamos al momento indicado (que nunca llega) y, entretanto, nos conformamos con bajar el listón.

Por supuesto, hacer un curso en el extranjero da un empujón importante al aprendizaje de inglés. Pasar cuatro, seis u ocho horas en  clase (más las de deberes); luego, salir y conversar en inglés con locales; finalmente, hablar con la familia donde nos alojamos… ¿Habéis contado la cantidad de horas de práctica de inglés que esto representa? ¿Y las horas de estudio?

La idea que queremos compartir con vosotros es simple: si contáis con el tiempo que vuestro jefe, primo o colega ha invertido en su curso de inglés en el extranjero, pero no disponéis de los medios o las condiciones para viajar, con algo de ayuda podéis organizar vosotros mismos una formación casi igual de intensiva y con muy buenos resultados.

Entonces, ¿os cogeréis un mes sabático para estudiar inglés a tiempo completo, tal y como si viajaseis a hacer un curso en el extranjero? Aquí os damos algunas ideas sobre cómo hacerlo sin tomar un avión.

Primer paso: plantear objetivos realistas

Este es el paso fundamental, ya que para lograr progresos debéis definir objetivos adecuados al nivel de inglés que tengáis. Muchos planes de estudio fracasan porque los alumnos se proponen metas demasiado altas para sus posibilidades: por ejemplo, por más intensivo que sea vuestro estudio, si tenéis un nivel A2 no podéis aspirar a presentaros al First Certificate al cabo de un mes.

Si no estáis seguros de cuál es vuestro nivel, muchos exámenes en línea os podrán dar una idea, aunque no evaluarán vuestro nivel de expresión oral y escrita: para ello, siempre podéis recurrir a un profesor que os ayude no solo a hacer un diagnóstico correcto, sino también a planear vuestro autoestudio.

Establecer objetivos para el aprendizaje de inglés

Segundo paso: distribuir los tiempos

A continuación, es conveniente hacer un pequeño diagnóstico de vuestras debilidades y fortalezas en todas las destrezas (Listening, Reading, Writing, Speaking y Use of English) para distribuir los tiempos que dedicaréis a cada una. En el área de Use of English podréis hacer un listado de puntos específicos de gramática y vocabulario que tocaréis en vuestro curso. Nuevamente, si no os veis capaces de hacerlo solos, en este momento un profesor puede daros una mano y sugeriros cómo organizar los temas gramaticales y áreas léxicas que os conviene trabajar.

A partir de este momento ¡up to you!

Tercer paso: buscar los recursos adecuados

Una vez tengáis claros los contenidos del plan de estudios, es el momento de seleccionar los recursos que os permitan desarrollarlo en todas las áreas. Un buen libro de gramática inglesa adecuado a vuestro nivel es fundamental para organizar los temas y para recurrir a él a modo de consulta. Sin embargo, nuestros aliados fundamentales serán los recursos en línea, tanto para profundizar en la práctica de gramática como para trabajar el vocabulario y las otras destrezas (Reading y Listening).
Es importante no “perderse” en toda la oferta que se encuentra en Internet: hay muchos recursos, pero no todas las webs son fiables, dinámicas ni eficaces. En otras entregas os hemos sugerido algunos excelentes recursos gratuitos y fiables para practicar inglés en línea: conviene dedicar un tiempo a analizar la oferta y elegir dos o tres webs con material de buena calidad y adecuadas a vuestro nivel, para luego seleccionar los contenidos solo de esas webs. De este modo, evitaréis perder tiempo en buscar material cada vez.
En nuestro próximo artículo profundizaremos acerca de cómo montar el plan de estudios en cada área y os daremos indicaciones y sugerencias sobre los recursos que podéis utilizar.

Algunos consejos prácticos

  • Aprovechad el tiempo, pero ¡no olvidéis hacer pausas! Los recreos os ayudarán a concentraros más durante el tiempo de estudio.
  • Dedicad las horas que vuestra mente está más despejada a las actividades que os cuesten más, y las horas de más cansancio a las actividades más lúdicas y amenas.
  • Cada semana, haced un repaso global de todo lo que habéis estudiado y trabajado, y volved a practicar los puntos en los que falléis o tengáis dudas.
  • Hacer una tutoría o clase semanal con un profesor puede ser una buena manera de solucionar dudas que os hayan surgido y recibir feedback sobre vuestros progresos y modo de organizar vuestro autoestudio.

¡Esperamos que estas ideas os inspiren y estimulen a dar un empujón a vuestro aprendizaje!

Si queréis hacernos comentarios o dar otras sugerencias, os invitamos a hacerlo aquí.