En estas épocas, en que tenemos tanta información al alcance de nuestra mano, todavía observamos que muchos estudiantes de idiomas no encuentran fácil la tarea de investigar y aprender nuevo vocabulario, a pesar de los recursos que nos brinda la tecnología actual. Por supuesto, nos referimos a la amplia variedad de diccionarios de idiomas en línea.

No hace falta que nos explayemos en las ventajas que nos aportan: son gratuitos, se actualizan permanentemente y hay muchísimos tipos de diccionarios según las necesidades de cada uno.  Ahora bien, a veces un exceso de información puede confundir más que ayudar. Por eso, en esta oportunidad, queremos darles algunas pautas que os ayudarán a sacar el máximo provecho de la tecnología disponible.

¿Qué diccionario elegir?

Como siempre, os recomendamos aquellos diccionarios elaborados por las editoriales reconocidas en la enseñanza de cada idioma. Resulta interesante echar una mirada a varias opciones, ya que cada uno se centra en distintos  aspectos y presenta diferentes ventajas. En el caso de los diccionarios de inglés, por ejemplo, el de Cambridge permite elegir entre diferentes tipos de diccionarios para estudiantes, según el nivel;  el de Longman  permite visualizar la organización del léxico en campos semánticos; el de  Macmillan cuenta también con un tesauro y actividades para practicar vocabulario. Lo más conveniente es que escojáis el que mejor se adapte a vuestro nivel y necesidades: por ejemplo, los principiantes aprovecharán mejor aquellos que clasifican las definiciones según niveles y brindan muchos ejemplos en contexto, mientras que a los más avanzados les interesarán los que den información adicional, además del significado, para así poder incorporar las palabras al vocabulario activo.

¿Bilingüe o monolingüe?

Para los alumnos principiantes, un diccionario bilingüe es imprescindible. Una vez que se accede al nivel preintermedio, sin embargo, lo mejor es comenzar por los diccionarios monolingües para estudiantes que, además de definiciones adaptadas al nivel, ofrezcan ejemplos que os permiten entender el contexto exacto en el cual es adecuado usar la palabra que estáis buscando.  Recomendamos siempre, para los estudiantes más avanzados, examinar el monolingüe y luego asegurarse del significado del término en cuestión en el bilingüe, pero no hacerlo a la inversa.  De esta manera, desarrollaréis vuestras capacidades de comprensión y deducción en  contexto.

En cuanto al diccionario bilingüe, además de los que propone cada editorial,  el archiconocido Wordreference  es una buena opción, ya que la información que nos brinda acerca del contexto del término nos ayuda a elegir el significado correspondiente en cada ocasión.

Resulta muy fácil hacer la búsqueda a la inversa (desde vuestra lengua a la que estáis estudiando), por ejemplo, si estáis haciendo una redacción y necesitáis una palabra determinada. En este caso, la información contextual y semántica que os brinda el diccionario os ayudará a elegir la acepción que corresponde a lo que estáis buscando.

En otra entrega desarrollaremos más el tema de cómo hacer las búsquedas y comentaremos acerca de las diferencias entre un diccionario y un traductor automático.