¿Por qué tener un buen nivel de inglés no garantiza una comunicación profesional eficaz?

Mariana Gleiser - Directora de Estudios

Profesora de inglés con más de treinta años de experiencia en la enseñanza del inglés como segunda lengua. Especializada en formación en inglés para adultos.


Muchas veces, un profesional puede tener un nivel B2 o C1, comprender perfectamente una conversación y expresarse con fluidez y, aun así, encontrar dificultades para dirigir una reunión, realizar una presentación convincente o defender una propuesta ante un cliente. Es decir: la comunicación profesional en inglés está fallando.
En estas situaciones, el éxito de la comunicación depende de distintos factores: la capacidad para organizar las ideas, adaptar el mensaje al interlocutor, argumentar con claridad y reaccionar ante situaciones imprevistas. Estas son habilidades que no están garantizadas con un buen nivel de inglés, pero que pueden aprenderse y perfeccionarse mediante la práctica.

Aquí te contamos por qué aparecen estos fallos y cómo podemos mejorar la comunicación profesional en inglés.

Saber inglés y saber comunicarse: ¿cuál es la diferencia?

Cuando hablamos de nivel de inglés, normalmente pensamos en aspectos como la gramática, el vocabulario, la comprensión oral o la fluidez. Sin embargo, en el entorno profesional también es importante saber utilizar estos conocimientos para conseguir determinados objetivos.
Por ejemplo, una persona puede explicar perfectamente un proyecto en inglés, pero tener dificultades para resumir sus puntos principales, mantener la atención de la audiencia o responder a una pregunta inesperada.Del mismo modo, participar en una reunión implica mucho más que comprender lo que dicen los demás. Hay que saber intervenir en el momento adecuado, expresar desacuerdo con diplomacia, reconducir una conversación o llegar a conclusiones concretas.
Estas habilidades son importantes en cualquier idioma, pero pueden resultar especialmente difíciles cuando tenemos que utilizarlas en una lengua que no es la nuestra.

¿Qué dificultades encuentran los profesionales que ya tienen un buen nivel de inglés?

En nuestra experiencia formando a profesionales de distintos sectores, observamos que algunas dificultades aparecen incluso entre personas con un buen dominio del idioma. Veamos algunos ejemplos habituales.

Organizar y transmitir las ideas con claridad

Una presentación eficaz necesita una estructura clara que permita a la audiencia seguir el discurso e identificar las ideas principales. Es importante saber introducir el tema, desarrollar los argumentos, destacar la información relevante y cerrar con una conclusión que la audiencia pueda recordar.
Cuando hablamos en una lengua extranjera, podemos concentrarnos tanto en encontrar las palabras adecuadas que perdemos de vista la estructura general del mensaje. Aprender a organizar y presentar la información ayuda a evitar este problema.

Expresar opiniones y desacuerdos con diplomacia

En el entorno empresarial es frecuente tener que cuestionar una propuesta, rechazar una petición o plantear una alternativa. En inglés existen distintas maneras de expresar una misma idea, con diferentes grados de formalidad, firmeza o diplomacia.
Comparemos, por ejemplo:
I don't agree with your proposal.
I see your point, but I think we might need to consider another approach.
Ambas expresiones son correctas, pero su efecto en la conversación puede ser muy diferente. La elección dependerá del contexto, de la relación entre los interlocutores y del objetivo que queramos conseguir.

Reaccionar ante situaciones imprevistas

Preparar una presentación o ensayar lo que vamos a decir en una reunión puede ayudarnos a sentirnos más seguros. Sin embargo, las dificultades suelen aparecer cuando alguien interrumpe, formula una pregunta complicada o plantea una objeción inesperada.
En esos momentos resulta útil disponer de estrategias para ganar tiempo, pedir aclaraciones, reformular una respuesta o reconocer que necesitamos comprobar determinada información. Practicar estas situaciones permite reaccionar con mayor naturalidad y confianza.

Adaptar el mensaje a diferentes interlocutores

No nos comunicamos de la misma manera con un compañero de equipo que con un cliente, un proveedor o un directivo. El grado de formalidad, la terminología, el nivel de detalle y la manera de presentar la información deben ajustarse a cada situación.
Además, en equipos internacionales pueden intervenir diferencias culturales que influyen en cómo se interpretan determinadas expresiones, silencios o formas de expresar desacuerdo. Conocer estas diferencias ayuda a prevenir malentendidos y facilita la colaboración.

Las habilidades comunicativas también se entrenan

No es necesario alcanzar un nivel de inglés "casi nativo" para trabajar estas competencias. Un profesional con un nivel intermedio consolidado puede aprender a estructurar mejor sus intervenciones, utilizar expresiones funcionales, mejorar su capacidad de síntesis y participar con mayor seguridad en situaciones habituales de trabajo.
Para ello, es especialmente útil trabajar con actividades que reproduzcan situaciones profesionales reales:

  • Simulaciones de reuniones en las que haya que intervenir, moderar o alcanzar acuerdos.
  • Presentaciones breves con preguntas y comentarios de los participantes.
  • Negociaciones en las que se practiquen propuestas, objeciones y alternativas.
  • Actividades de reformulación para comunicar mensajes complejos de forma más clara y concisa.
  • Análisis de situaciones comunicativas para identificar estrategias más eficaces.
    Estas actividades permiten poner en práctica distintas estrategias y recibir observaciones y correcciones específicas. Además, cuando se utilizan situaciones relacionadas con el trabajo de los participantes, resulta más fácil trasladar lo aprendido a su actividad diaria.

¿Cómo puede una empresa mejorar la comunicación profesional en inglés de sus equipos?

El primer paso es identificar en qué situaciones necesitan utilizar el inglés los distintos profesionales. No tiene las mismas necesidades una persona que participa ocasionalmente en reuniones internacionales que un responsable comercial que negocia habitualmente con clientes extranjeros o un directivo que debe presentar resultados ante la dirección de su empresa.
A partir de este análisis, es posible diseñar una formación que combine el desarrollo lingüístico con la práctica de las habilidades más relevantes para cada puesto. Los cursos generales de inglés pueden complementarse con talleres específicos centrados en presentaciones, reuniones, negociaciones u otras situaciones habituales del entorno empresarial.
Este enfoque permite aprovechar mejor el tiempo de formación y concentrarse en las competencias que los participantes necesitan desarrollar, con actividades y materiales adaptados a su realidad profesional.

Más allá del nivel de inglés: comunicar con eficacia

La comunicación profesional exige combinar conocimientos lingüísticos con otras competencias, como la capacidad de síntesis, la escucha activa, la argumentación y la adaptación a diferentes interlocutores. Trabajarlas de forma específica puede ayudar a los profesionales a participar con mayor seguridad y eficacia en situaciones internacionales.
En Idixlingua ofrecemos formación lingüística adaptada a las necesidades de las empresas, incluyendo programas especializados en habilidades comunicativas. No dudes en contactarnos si necesitas mejorar la comunicación profesional en inglés en tu empresa.

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