Como la mayoría de las empresas y trabajadores saben, todas las empresas disponen de una cantidad de dinero anual para bonificarse formación que, si no se utiliza en cursos, no se puede recuperar. Estos fondos representan una oportunidad excelente para invertir en formación del personal. Entre todas las opciones formativas, los cursos de idiomas en empresas suelen ser muy solicitados ya que, hoy en día, el conocimiento de idiomas, sobre todo de inglés, resulta fundamental para casi cualquier empleo.

En este post hemos recopilado una serie de dudas que suelen presentar nuestros nuevos clientes a la hora de plantearse realizar cursos de idiomas en empresas utilizando la bonificación.

1. Los cursos de idiomas ¿resultan completamente gratuitos?

No exactamente: primero se deben abonar los cursos a la entidad que brinda la formación, y una vez concluido recién se puede gestionar la bonificación. Es decir, la empresa que inicie cursos de idiomas bonificados recibirá la factura correspondiente y la abonará como cualquier otra, pero luego se le reintegrará el importe conforme a la normativa. Digamos que, en la práctica,  los cursos de idiomas no significarán un gasto para la empresa, ya que lo que abona se le devolverá.

2. ¿Qué cursos de idiomas se pueden bonificar  y cómo se hacen las cuentas?

FUNDAE (Fundación estatal para la formación en el empleo) contempla la bonificación de los cursos de idiomas dependiendo de la modalidad y el nivel.

Si hablamos de clases de idiomas presenciales, cada trabajador puede bonificarse 13 euros por hora excepto en el nivel básico, en que es 9 euros. Así, normalmente, en un curso de tres o más personas, el coste queda cubierto por la bonificación.

Para las clases de idiomas virtuales (por videoconferencia) a partir del año pasado la bonificación es la misma que para las clases presenciales.

En el caso de teleformación (clases online en una plataforma) el máximo permitido es de 7,50 por hora. Como esta formación suele ser más económica, generalmente este coste también queda cubierto.

3. ¿Quiénes pueden bonificarse los cursos?

Todos los trabajadores que están en plantilla pueden acceder a la bonificación. En el caso de directivos y autónomos, se aplican otras directrices, y se debe analizar cada caso.

4. ¿Cuántas personas tiene que haber en un curso para que sea bonificable?

No hay un número mínimo, aunque, como explicamos en el primer apartado, para poder cubrir todos los costes conviene que sean al menos tres participantes.

5. ¿Qué requisitos son necesarios para bonificar un curso de idiomas?

Para acceder a la bonificación de los cursos de idiomas, debemos comunicar con antelación una serie de datos: la modalidad (presencial, virtual, online); el nombre del curso, los datos de los formadores, las fechas y lugar de impartición. Hasta antes de la pandemia, los requisitos a veces resultaban muy rígidos, ya que no se permitían cambios de profesores, no estaba contemplada la formación por videoconferencia, no se permitían cambios una vez comunicado el curso y había que comunicar un curso con siete días de antelación. Afortunadamente, con la pandemia las condiciones se han flexibilizado bastante atendiendo a la situación actual y, si bien aún no se permiten cambios de horarios, fechas y lugares una vez iniciado el curso, sí que se pueden hace cambios hasta un día antes de comenzar, y es posible comunicar el inicio de un curso con dos días de antelación.

Los alumnos deben cumplir con el 75 % de las asistencias para resultar bonificados, y se debe registrar la asistencia de distintas maneras según la modalidad.

Como es lógico, puede que los cursos sean inspeccionados para verificar que la formación se esté impartiendo tal y como se ha comunicado. Por lo tanto, es importante que las clases de idiomas se lleven a cabo en el lugar y hora indicados. Si un inspector se presenta en una clase presencial, hay que entregarle la documentación que pida en el momento: normalmente, las hojas de control de asistencia, que deben estar en la sala de clase cada día. Asimismo, se pueden inspeccionar las plataformas online: es importante, en estos casos, que el  alumno pueda justificar el número de horas de conexión correspondiente al curso comunicado.  Al comunicar los cursos, nosotros facilitamos una clave de acceso para posibles inspecciones, tanto para la formación online como para las clases virtuales.

En cuanto a los requisitos académicos, FUNDAE solicita la presentación de objetivos y contenidos del curso y los datos relativos a los formadores. En Idixlingua nos encargamos de presentar toda la documentación en tiempo y forma necesarios para la bonificación.

Es importante, por lo tanto, que la formación se realice tal y como se comunicó al inicio. Teniendo este cuidado, no habrá ningún problema para realizar la bonificación.

6. ¿Quién hace la gestión para bonificar el curso de idiomas?

En muchas empresas, el departamento de Recursos Humanos se encarga de hacer las gestiones necesarias. Si la empresa prefiere no hacerlo internamente, esto no es un problema: en Idixlingua trabajamos con una empresa colaboradora especialista en estas gestiones que se puede ocupar de tramitarlo. Simplemente, al inicio se solicitarán una serie de datos, y luego nosotros nos encargamos del tema. La gestión tiene un coste, pero este también es bonificable casi en su totalidad.

7. ¿Cualquier curso de idiomas en una empresa se puede bonificar?

Sí, tanto los cursos de idiomas generales o de negocios como los más especializados. Basta con cumplir los requisitos que especificamos en los puntos anteriores.

 

Esperamos haber contestado a las dudas más frecuentes, pero hay muchos casos y situaciones diferentes, por lo cual hay que valorar la situación para cada curso de idiomas. No dudéis en consultarnos si estáis pensando comenzar cursos de idiomas para vuestra empresa y necesitáis calcular el tema de la bonificación.